sábado, 22 de julio de 2017

El gran dinosaurio ibérico

Es el animal más alto de Europa

35 toneladas, 27 metros de longitud y un cuello a 17 metros del suelo. Así era el dinosaurio ibérico.
RAÚL ARIAS
  • No vino de África, era tipo jirafa y le llaman Clint Eastwood porque apareció donde se rodó 'El bueno, el feo y el malo'
  • El paleontólogo jefe que desenterró en Burgos al saurópodo nos cuenta por qué es único

Julio de 2004 en la Sierra de la Demanda, en Burgos. El paleontólogo santanderino Fidel Torcida (1962) recorre sus terrenos arcillosos junto a algunos compañeros del Colectivo Arqueológico-Paleontológico de Salas de los Infantes. Pasean como han hecho por allí miles de veces. En un terreno comunal llamado El Oterillo, entre las localidades de Barbadillo del Mercado, Pinilla de los Moros y la Revilla. A poco más de cinco kilómetros se encuentra el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes. Más lejos, a 76 kilómetros, Atapuerca, donde se halla uno de los yacimientos más importantes de la especie humana.

Es un lugar de inclinaciones, laderas de monte y arcilla blanda. Acuden allí cada mes de julio para probar suerte con sus excavaciones. Buscan dinosaurios. "Lo peor de estos sitios es que en muchas ocasiones los esfuerzos son inútiles", confiesa Fidel Torcida. Aquel sofocante día les acompañaba Alejandro Canete, un amigo con el que a veces pasean. De repente, Canete da con un escalón en un arroyo. Un escalón que, en realidad, eran huesos. El agua discurría sobre ellos erosionándolos, destruyéndolos. "Ahí vimos las primeras astillas del animal, lo que nos dio la pista de que algo grande se encontraba bajo el cauce", recuerda Fidel Torcida. Bajo sus pies se hallaba el dinosaurio más alto de Europa.

Han tardado años en tener el puzle de los huesos, pero ya lo saben todo sobre su dinosaurio jirafa. 35 toneladas, 27 metros de longitud y un cuello con el que alzaba la mirada a 17 metros del suelo. De la familia de los saurópodos, vivió en un período agitado. En el Cretácico, cuando los continentes no paraban de moverse, hace unos 125 millones de años. Muchos de su especie (dinosaurios de enormes proporciones con cuello largo, cabeza pequeña y una cola robusta) migraban de Gondwana (lo que hoy se conoce como África) a la Placa Ibérica. Remarca Fidel Torcida que este ser milenario y herbívoro es un ser distinto. Autóctono. El Europatitan Eastwoodi, como así lo conoce la ciencia, nació y murió en territorio ibérico. Un auténtico pata negra. Lo hizo junto al Tastavinsaurus, localizado en 1998 en Peñarroya de Tanstavins, en Aragón, a 400 kilómetros de El Oterillo. "Iberia recibía un gran número de dinosaurios procedentes de África, pero en esas tierras podían estar mucho tiempo aislados y sus animales evolucionaban con sus rasgos característicos. En estos casos es llamativo porque el fémur o las vértebras de Clint son singulares respecto a los de otros lugares", explica el paleontólogo.

"Un éxito de la evolución"

Este dinosaurio alcanzaba ramas donde otros nunca llegaron a morder. Ni siquiera el más grande hallado hasta la fecha en Europa: el Turiasaurus riodevensis, de 35 metros de longitud, hallado junto a la localidad de Riodeva, en Teruel, que no erguía el cuello tanto como él. Le llamaron Clint Eastwood. Un homenaje al actor que en 1966 protagonizó la película de Sergio Leone El bueno, el feo y el malo en las proximidades del municipio de Salas de los Infantes. Esta curiosidad ha terminado por captar aún más la atención de los medios. 

El saurópodo ibérico fue una obra de ingeniería natural, "un éxito de la evolución biológica, porque contaba con huesos esponjosos llenos de agujeros como panales de abejas que le permitían no morir aplastado por su propio peso", comenta su descubridor. 

Aunque era herbívoro, su enorme tamaño colosal intimidaba a los carnívoros que ansiaban su carne. Sólo después de muerto pusieron sus mandíbulas sobre él, según atesora Fidel Torcida: "En una parte aparecieron dientes de dinosaurios carnívoros que fueron allí a carroñear. Al morder los pierden. Había dientes bonitos, uno en especial, que se rompió en mil cachitos cuando lo estábamos limpiando". 

Dar con este animal fue producto del azar y la épica. La de un equipo de arqueólogos y profesores de instituto que esperan a acabar las clases para pasar sus vacaciones excavando sin descanso. Fue dos años después de su anterior hallazgo, cuando el arqueólogo Alberto Bengoechea (1962, Salas de los Infantes), paseando aburrido en ese momento, dio una patada a algo que resultó ser el fémur de otro saurópodo. De ahí salió el Demandasaurus Darwini, otro dinosaurio jirafa de 12 metros de longitud. "Así se da a veces con estos descubrimientos, sin querer", expresa Bengoechea a Crónica con tono hilarante. 

Fidel Torcida lidera ese grupo de unas 20 personas en el que numerosos voluntarios de diferentes regiones y países se van turnando cada año. Suyo es el estudio publicado el 28 de junio sobre el Europatitan eastwoodi con el que lo presentaron al mundo. Lo hizo junto a sus compañeros paleontólogos Pedro Huerta Hurtado, Miguel Moreno-Azanza , Diego Montero y José Ignacio Canudo. Desde 2002 sólo han parado dos veranos. Fidel Torcida es profesor del Instituto Comercio de Logroño. Aprovecha sus vacaciones para perderse entre huesos del Cretácico, una pasión que reconoce sacrificada. "No puedo trabajar de manera constante. Antes lo hacía por la noche, pero al final no duermes", admite resignado. 

El entusiasmo por los dinosaurios le llegó en la preadolescencia. Fue con 13 años, cuando se formó el Colectivo Arqueológico-Salense. "Surgió a través de la intermediación de un cura joven con ganas de colaborar. Él nos puso en contacto con otro chaval del pueblo que se dedicaba a la arqueología". En aquel experimento en 1975 Fidel Torcida coincidió con su amigo Alberto Bengoechea, con el que 42 años más tarde acabaría dando con el dinosaurio más alto de su continente.

"Iba a ser una catástrofe" 

La excavación apenas había llegado a mediados de julio de 2004, cuando dieron con un algo grande. Un bloque de tres metros que contenía dos vértebras de 1,15 metros del cuello intactas, tal y como estaban en el animal en vida. Fue tan revelador como frágil y costoso de manejar. Tanto que a punto estuvo de acabar en tragedia, recuerda Fidel: "Era tan delicado que no lo podías trabajar en el campo. Tuvimos que construir una estructura metálica en torno al bloque y llevarlo en camión hasta el museo. Había una cuesta que no podía subir. Entonces se puso una pala excavadora con unas cadenas tirando del camión. El camión empezó a inclinarse y a punto estuvo de volcar. Yo veía que aquello iba a ser una catástrofe". 

En esos tres veranos fueron esclavos de la rutina. "Normalmente excavábamos mañana y tarde. Comíamos en algún restaurante del pueblo y alquilábamos una casa rural para alojar a los restauradores, donde se preparaban sus cenas y desayunos". Es el mismo abecé que siguen estos días, desde el 8 de julio, cuando iniciaron la búsqueda de nuevos fósiles en el municipio de Torrelara

No hubo grandes dispendios con el Europatitan Eastwoodi. 12.000 euros por campaña. Al principio, procedentes de la Junta de Castilla y León, después de la Fundación Dinosaurios. ¿Y ayuda ajena? Sí, la de algunas decenas de voluntarios... Y del ejército. "Nos mandaban a unas diez personas que nos ayudaban a transportar los bloques con unos toldos perforados y un aljibe isotermico".

En 2005 apareció más material. La cadera, los dos pubis y los dos isquiones juntos. Las costillas estaban tan bien colocadas que parecía que estaban viendo la caja torácica. Lo peor fue dónde meter algo tan grande. El museo no contaba (ni cuenta) con espacios suficientes para algo así. Hoy, muchos de esos restos descansan entre despachos. O en los escasos seis metros cuadrados del taller de restauración, donde "hay que hacer maravillas para moverse", aclara Fidel Torcida esperando a que una mejora económica sirva para exponer el hallazgo en el pueblo. 

Al año siguiente, en 2006, finalizaron las excavaciones sin saber con exactitud lo inédito del cuello en el animal. Todo quedó en stand by... hasta el verano pasado. "Fue cuando supimos sus características. Hasta entonces pensábamos que era un dinosaurio semejante al Tastavissaurus. Las cervicales estaban sin trabajar porque no todos los años podemos contratar gente para limpiar fósiles", asevera. La incógnita no fue resuelta hasta que Ferrán Guinovart, el restaurador del grupo desde hace dos años, descubrió la grandeza de esos huesos. 

Pocos días después se reunieron en una asamblea para ponerle nombre. "Clint Eastwood", dijo Fidel. Su compañero Diego Montero lo vio bien desde el principio. Él es la enciclopedia andante sobre la película. Tiene relación con la Asociación Sad Hill, una iniciativa para reivindicar el valor cultural de la zona con la película dirigida por Sergio Leone. Por eso agradece que el nombre del actor los ayude a difundir la ciencia.

En cambio, Alberto Bengoechea va más allá de la anécdota cinematográfica. Es consciente de que con lo que ya tienen del Europatitan Eastwoodi en el museo es suficiente. Pero no se conforma y le pone suspense a los veranos próximos. "Ahí tiene que haber algo más", dice con ansia de volver.

El dinosaurio ibérico

17
metros de alto medía el 'Europatitan eastwoodi'. Es el más alto de Europa. De ancho, desde la cola a la cabeza, medía otros 27 metros. Sus dimensiones y la capacidad de colocar su cuello en posición vertical le hacen superar al dinosaurio que hasta ahora era considerado el más alto de Europa, el 'Turiasaurus riodevensis'. Además, a diferencia de este saurópodo, probablemente procedente de África, el apodado como Clint Eastwood es autóctono de los territorios de la actual Península Ibérica.

125.000.000
es su edad. Vivió a principios del periodo Cretácico, en la era del Mesozoico. En aquel entonces, las temperaturas -mucho más cálidas que hoy-, los niveles superiores de dióxido de carbono y la humedad dieron lugar a una gran cantidad vegetación y a la aparición de estos animales.

35
son las toneladas que pesaba. Gracias a sus huesos esponjosos llenos de agujeros como panales de abejas, esta singular especie descubierta en Burgos evitaba morir aplastado por su propio peso. El aspecto negativo es que esto podría hacerle más frágil.

15
es el número de vértebras de su enorme cuello. En conjunto, conformaban el más alto del continente europeo. Aunque no todas tenían el mismo tamaño, las vértebras descubiertas tienen unas medidas colosales de hasta 114 cm de longitud y 90 cm de alto.

3 años
fue el tiempo que tardaron en desenterrar sus huesos en la Sierra de la Demanda, en Burgos. Fue durante los meses de julio entre los años 2004 y 2006. Posteriormente, se dedicaron a limpiar y restaurar el material conservado.

36.000 euros
se destinaron a las tres campañas de excavación (12.000 euros cada una). Aunque al principio fue la Junta de Castilla y León la que aportó el montante, en fechas posteriores tuvo que ser la Fundación Dinosaurios de Castilla y León la que terminó de financiar el proyecto.

100
personas contribuyeron a rescatar a los restos del 'Europatitan Eastwoodi'. Aunque el grueso del Colectivo Arqueológico Paleontológico de Salas de los Infantes lo formaron una veintena de personas, decenas de voluntarios y el ejército se sumaron a la excavación.

Una autopista suiza saca a la luz el rastro de dinosaurios carnívoros

Hallada una de las huellas más grandes del mundo

Más de 300 huellas tridáctilas de dinosaurios han sido analizadas en un yacimiento suizo antes de ser destruidas por la construcción de una autopista. El equipo internacional de paleontólogos, liderado por el Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont, confirma el hallazgo de una nueva icnoespecie (especie de huellas fósiles) de dinosaurio carnívoro que pudo medir entre siete y diez metros. El estudio completa otro trabajo que describe una de las huellas de dinosaurio carnívoro más grande del mundo, de 77 cm de longitud.

Vista general de uno de los rastros de Megalosauripus (A), 
mapa de profundidad de una de las huellas (B). / ICP
Localizadas en distintos yacimientos del Cantón del Jura (en Suiza, cerca de la frontera con Francia), varios rastros de huellas tridáctilas (con tres dedos) han sido analizados por un grupo internacional de paleontólogos. El trabajo, publicado esta semana en PLoS ONE, ha permitido el hallazgo de una nueva icnoespecie (especie de huellas fósiles) de dinosaurio carnívoro, al que han denominado Megalosauripus transjuranicus. 
"Jurabrontes presentaba una huella enorme y revela la presencia de grandes carnívoros en esta zona", explica Novella Razzolini 
Las huellas miden unos 45 cm de longitud y pertenecen a un dinosaurio carnívoro que se estima que medía entre 7 y 10 metros, dentro del rango de Allosaurus. Los investigadores también han detectado la presencia de huellas en la zona que podrían pertenecer a otro animal, posiblemente un ornitópodo, un grupo de dinosaurios herbívoros.

En paleontología, ante la imposibilidad de asociar una huella a un determinado animal, estas se clasifican utilizando una nomenclatura propia: icnogéneros e icnoespecies. En el estudio, los rastros se han asignado al icnogénero Megalosauripus por su parecido con otras huellas de este tipo, pero son suficientemente distintas a las que se conocían hasta el momento para considerarlas una nueva especie.

La descripción de Megalosauripus complementa otro artículo publicado hace algunos días en la revista Historical Biology, donde el mismo equipo de investigadores describía el nuevo icnogénero y la nueva icnoespecie, Jurabrontes courtedulensis, en el mismo conjunto de yacimientos.

En este caso, las huellas de este dinosaurio carnívoro son unas de las huellas más grandes del mundo con una longitud de 77 cm. "Jurabrontes presentaba una huella enorme y revela la presencia de grandes carnívoros en esta zona", explica Novella Razzolini, investigadora del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont (ICP). "Creemos que pueden pertenecer a dinosaurios del género Torvosaurus, que es uno de los carnívoros más grandes que vivieron durante el Jurásico", comenta.

Reconstrucción de Torvosaurus. / Wikimedia Commons
Estos animales podían alcanzar los 12 metros de largo. El tamaño de su huella y la del animal eran de las mismas dimensiones que un carnívoro como el T. rex, que aparecería varios millones de años después de Torvosaurus, durante el Cretácico superior. 

Cuando Suiza parecía las Bahamas

La investigadora del ICP, conjuntamente con investigadores suizos del Paléontologie A16 y del Museo de Historia Natural de Basilea han fotografiado y obtenido moldes y modelos 3D de las huellas mejor conservadas de este conjunto de rastros.
El yacimiento se encontraba afectado por la construcción de una autopista que atraviesa el Cantón de Jura 
El yacimiento se encontraba afectado por la construcción de una autopista que atraviesa el Cantón de Jura, en el límite de la frontera con Francia y que se inauguró en 2014. En el proceso de construcción de la autopista gran parte del yacimiento quedó destruido. Los hallazgos ponen en valor el extraordinario registro fósil de esta zona en relación a los dinosaurios hace entre 163 y 145 millones de años.

Imagen de la investigadora al lado de una huella de Jurabrontes. / ICP
A pesar de que actualmente es una zona bastante montañosa, durante el Jurásico superior esta área de Suiza era una llanura de muy pocos centímetros de altura que emergía entre aguas someras que se cubrían y descubrían con la marea, formando un paisaje similar a las actuales Bahamas.

Referencia bibliográficas:

Daniel Marty, Matteo Belvedere, Novella L. Razzolini, Martin G. Lockley, Géraldine Paratte, Marielle Cattin, Christel Lovis & Christian A. Meyer (2017). "The tracks of giant theropods (Jurabrontes curtedulensis & ichnosp. nov.) from the Late Jurassic of NW Switzerland: palaeoecological & palaeogeographical implications" Historical Biology. DOI:10.1080/08912963.2017.1324438

Novella L. Razzolini, Matteo Belvedere, Daniel Marty, Géraldine Paratte, Christel Lovis, Marielle Cattin & Christian A. Meyer (2017). "Megalosauripus transjuranicus nov. A new Late Jurassic theropod ichnotaxon from NW Switzerland and implications for tridactyl dinosaur ichnology and ichnotaxomy" PLoS ONE. DOI: 10.1371/journal.pone.0180289

Este dinosaurio emplumado merodeó tierras canadienses hace 71 millones de años

Los autores identificaron a la especie de Alberta y la nombraron Albertavenator curriei, en honor al renombrado paleontólogo canadiense Philip J. Currie.

Ilustración del ‘Albertavenator curriei’ por Oliver Demuth
Un equipo de paleontólogos identificó una nueva especie de dinosaurio, un gigantesco terópodo como un pájaro que recorría las tierras baldías de Alberta, en Canadá, durante el Cretácico Tardío, hace unos 71.000.000 de años.

Los investigadores primero pensaron que los huesos y los dientes de este espécimen pertenecían a otro dinosaurio de dos patas llamado Troodon, que acechó en Norteamérica hace 76.000.000 de años, a menudo considerado uno de los más inteligentes entre todos los dinosaurios. Pero un nuevo estudio publicado en Canadian Journal of Earth Sciences, sugiere que los restos son de una especie completamente nueva para nosotros.

Los autores identificaron a la nueva especie y la nombraron Albertavenator curriei, en honor al renombrado paleontólogo canadiense Philip J. Currie.

“Los delicados huesos de estos pequeños dinosaurios emplumados son muy raros. Tuvimos la suerte de hallar una pieza clave del cráneo que nos permitió distinguir al Albertavenator como una nueva especie”, dice el líder del proyecto, Dr. David Evans, presidente y curador principal en paleontología de vertebrados en el Mueso Real de Ontario. “Esperamos encontrar un esqueleto más completo de Albertavenator en el futuro, ya que esto nos podría decir mucho más sobre este fascinante animal”.

Tamaño del ‘Albertavenator curriei’. Imagen de Oliver Demuth
El trabajo se basó en el análisis de fragmentos óseos. Las sutiles diferencias de su cráneo, que lo hacen parecer más corto y robusto, sugieren que el Albertavenator probablemente no era tan inteligente como el Troodon.

Esta investigación destaca una vez más que América del Norte probablemente fue el hogar de muchas especies diferentes, de las que aún faltan muchas por encontrar, o bien no hemos identificado como diferentes de las ya conocidas, porque los fósiles son demasiado fragmentados y fáciles de confundir.

“Este descubrimiento realmente destaca la importancia de encontrar y examinar el material esquelético de estos raros dinosaurios”, concluyó Derek Larson, coautor del estudio y curador asistente del Museo de Dinosaurios Philip J Currie.


Tyrannosaurus Rex no podía correr: sus patas se habrían roto


Un nuevo estudio ha dejado en evidencia la escena de 'Jurassic Park' en la que un Tyrannosaurus Rex desenfrenado persigue al personaje que encarna Jeff Goldblum herido y huyendo en un 4x4.
   
Científicos de la Universidad de Manchester han comprobado que el tamaño y peso de T. rex significa que no podía moverse a alta velocidad, ya que los huesos de las piernas se habrían venido abajo bajo su propia carga de peso.

La investigación, publicada por la revista PeerJ, estudia ampliamente la marcha y la biomecánica del dinosaurio más famoso del mundo y, utilizando la última tecnología informática de alto rendimiento de N8 High Performance Computing (HPC), ha creado un nuevo modelo de simulación para probar sus hallazgos.

Dirigidos por el profesor William Sellers de la Escuela de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente, los investigadores han combinado dos técnicas biomecánicas separadas, conocidas como análisis dinámico de múltiples cuerpos (MBDA) y análisis del estrés esquelético (SSA), en un modelo de simulación.

Sellers dice en un comunicado que los resultados demuestran cualquier tipo de carrera para T. rex probablemente conduciría a "cargas esqueléticas inaceptablemente altas". Lo que significa, en términos sencillos, que cualquier carrera simplemente rompería las piernas del dinosaurio. Esto contradice las velocidades de funcionamiento predichas por modelos biomecánicos previos que pueden sugerir hasta 70 kilometros por hora.



Explica: 'La capacidad de correr de T. rex y otros dinosaurios gigantes similares ha sido intensamente debatida entre paleontólogos durante décadas. Sin embargo, diferentes estudios utilizando diferentes metodologías han producido una amplia gama de estimaciones de velocidad máxima y decimos que es necesario desarrollar técnicas que puedan mejorar estas predicciones.

"Aquí presentamos un nuevo enfoque que combina dos técnicas biomecánicas separadas para demostrar que altos ritmos de marcha probablemente conducirían a cargas esqueléticas inaceptablemente altas en T. rex", explica.

Los resultados también significan que el T. rex no pudo perseguir a su presa en una persecución de alta velocidad como se pensaba anteriormente. Añadió: "Estar limitado a las velocidades de caminar contradice los argumentos de la depredación de la persecución a alta velocidad para los dinosaurios bípedos más grandes como el T. rex y demuestra el poder de los enfoques multifísicos para las reconstrucciones locomotoras de animales extintos".

Aunque la investigación se centra en el T. rex, los hallazgos también significa que correr a altas velocidades probablemente era altamente improbable para otros grandes dinosaurios de dos patas, como Giganotosaurus, Mapusaurus y Acrocanthosaurus.

Sellers añade: "Tyrannosaurus rex es uno de los animales bípedos más grandes que han evolucionado y caminado por la tierra. Por lo tanto, representa un modelo útil para la comprensión de la biomecánica de otros animales similares. Por lo tanto, estos hallazgos pueden traducirse a otros gigantes de extremidades largas, pero esta idea debe ser probada junto con el trabajo experimental de validación de otras especies bípedas".

El hecho de que T. rex se limitó a caminar también apoya argumentos de un estilo de vida menos atlético. Esto significa que los resultados podrían cambiar la forma en que vemos los efectos de cómo el tamaño y la forma de T. rex y otros grandes dinosaurios bípedos se altera a medida que crecen. Estudios previos han sugerido que el torso se hizo más largo y más pesado, mientras que las extremidades se hicieron proporcionalmente más cortas y más ligeras a medida que creció T. rex. Estos cambios significarían que las capacidades de funcionamiento de T. rex también cambiarían a medida que el animal crecía con adultos probablemente menos ágiles que los individuos más jóvenes. 

Pero Sellers dice que estos nuevos hallazgos demuestran que probablemente no fue el caso y debemos aplicar este nuevo modelo aún más amplio: "Sería muy valioso no sólo investigar la marcha de otras especies, sino también aplicar nuestro enfoque multifísico a diferentes etapas del crecimiento dentro de esa especie”.

jueves, 20 de julio de 2017

CONFERENCIA: Presentación de Europatitan eastwoodi a cargo de Fidel Torcida

Mañana viernes 21 de julio a las 20.30 horas en el Teatro-Auditorio Gran Casino de Salas de los Infantes (Burgos), el director del Museo de Dinosaurios, Fidel Torcida Fernández-Baldor impartirá esta interesante conferencia del dinosaurio recién presentado a la comunidad científica, Europatitan eastwoodi.




































sábado, 15 de julio de 2017

EL DINOSAURIO DE TORRELARA APORTA MÁS HUESOS FÓSILES

Las excavaciones en el yacimiento de Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal comenzaron el sábado 8. Una semana después se han recogido diversos elementos fósiles en un número que supera las 60 piezas. Entre estas las más completas corresponden a vértebras de la cola y costillas, en un estado de conservación bueno.

Detalle excavación Torrelara julio 2017. / C.A.S.
Se está delimitando la extensión real del yacimiento con el avance de los trabajos. Los huesos aparecen en una franja relativamente estrecha del terreno, en algunos casos a una profundidad de 1.5 m. de la superficie actual.

Con la información recogida hasta ahora no se puede identificar plenamente al dinosaurio que yace en Torrelara. Se sabe que es un saurópodo (herbívoro, de gran tamaño, de cuello y cola largos), muy probablemente un titanosauriforme, como el recientemente descrito Europatitan eastwoodi. Será necesario recuperar piezas anatómicas de otras zonas corporales para poder desvelar con más exactitud el DNI del animal.

A lo largo de los siguientes días de campaña se expondrá más superficie del yacimiento con el objetivo de localizar otros huesos que ayuden a completar información sobre el dinosaurio, las circunstancias en que se depositó el cadáver del animal y otros datos. Un aspecto interesante es la datación o edad del yacimiento, pues hasta ahora solo se conoce de forma aproximada: en el tránsito del Jurásico al Cretácico. El hallazgo de muestras de material orgánico carbonizado que podría contener polen ayudaría en ese sentido, además de servir para reconstruir el paleoambiente de esa época.

Grupo de visitantes primera semana excavación Torrelara. C.A.S.
El yacimiento está siendo visitado por grupos organizados y particulares, a los cuales se explica cómo se trabaja y qué se va conociendo del dinosaurio a recuperar. Hasta la fecha más de 150 personas han pasado por la excavación movidas por el interés en la investigación que se está desarrollando.

El proyecto lo promueve el ayuntamiento de Torrelara, está financiado por la Diputación de Burgos y lo desarrolla el Colecivo Arqueológico y Paleontológico de Salas, C.A.S. Colaboran el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, la Fundación Dinosaurios de Castilla y León, el ayuntamiento de Villoruebo, la División San Marcial y Automóviles Joangar.

sábado, 8 de julio de 2017

Excavación subacuática en Salas de los Infantes (Burgos)

La actividad de divulgación en arqueología subacuática llega a la Sierra de la Demanda


La Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León ha organizado para el próximo sábado día 15 de julio una actividad de divulgación en arqueología subacuática en las Piscinas Municipales de Salas de los Infantes (Burgos). Una actividad única e innovadora que nunca se ha hecho en nuestra zona. 

"Uluburun: un naufragio en tu piscina" es una actividad didáctica de divulgación científica única e innovadora, tanto desde el punto de vista de la didáctica como desde el rigor arqueológico. La empresa cuenta con la colaboración de la Universidad de Zaragoza y el Institute of nautical archaeology (Texas), descubridores del yacimiento arqueológico de Uluburun. 

Un naufragio en tu piscina nos acercará el patrimonio sumergido y los métodos de estudio. 

La actividad está pensada para niños y no tan niños a partir de los 8 años. Aunque también podremos hacer un grupo de adultos si la demanda fuera suficiente (este es el vídeo de la modalidad adultos: https://player.vimeo.com/video/106262575). Una actividad única y divertida que podremos disfrutar en Salas de los Infantes el sábado 15 de julio: primer pase a las 12 de la mañana y el segundo a las 5 de la tarde). 

El precio de la excavación subacuática es de 5 € (la actividad dura 2 horas) y hay que realizar la preinscripción en el Museo de Dinosaurios (hasta el viernes 14 de julio) y en las propias Piscinas Municipales de Salas el mismo día (siempre que no esté ocupadas todas las plazas). 

Para los Amigos de la Fundación Dinosaurios CyL la actividad será gratuita. Por ello, os pedimos a los que seáis amigos que nos enviéis un correo electrónico o un whatsapp al 609.560.479 para reservaros vuestra plaza.