miércoles, 2 de abril de 2025

Jornada de puertas abiertas en el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes

Tu Voz en Pinares nos acompañó durante las Jornadas de puertas a las nuevas instalaciones del Museo de Dinosaurios, elaborando este reportaje de 30 minutos.


Importante con nuevos servicios en el Museo de Salas de los Infantes que necesita el trabajo de la restauradora para que el centro pueda funcionar bien conforme a lo que se espera de las instalaciones.

tuvozenpinares.com

El Museo de Dinosaurios estrena laboratorio y almacén sin asegurar el puesto de restaurador

La oposición podría tumbar la contratación estable del puesto de conservador del Museo en el nuevo presupuesto de Salas. Afecta a la investigación porque «no podemos planificar el trabajo pendiente»

Jornada de Puertas Abiertas en el nuevo laboratorio de restauración del Museo
de Dinosaurios de Salas de los Infantes. / MD.
Satisfacción agridulce en el equipo de científicos y voluntarios que trabajan en la investigación, difusión y conservación de los fósiles de Dinosaurios de Salas de los Infantes. Tras un «éxito total» de las jornadas de puertas abiertas de la ampliación del Museo de Dinosaurios llega la incertidumbre sobre quién va a utilizar esas nuevas instalaciones.

El segundo intento por parte del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Salas por consolidar la plaza de restaurador-conservador de la instalación museística podría volver a rechazarse. Un informe técnico determina que ese puesto incumple la tasa de reposición. La oposición, formada por PSOE, PP y Ciudadanos, considera que hay otras prioridades como renovar la red de alcantarillado, la mejora de aceras o la contratación de personal de limpieza del sistema viario de la localidad.

El puesto de restaurador del Museo de Salas, que se encarga de preparar, poco a poco, las piezas para la investigación y la conservación posterior y que revisa de forma permanente todo el material expuesto y el que se guarda, ahora sí, en los almacenes de la instalación, se cubre encadenando contratos temporales. Llevan así desde 2002 sin que la Junta de Castilla y León, competente en la gestión de personal del sistema de museos de la región asuma la gestión, o colabore en la financiación, del espacio y de su personal, y sin que el Ayuntamiento haya apostado por consolidar la plaza. El resultado es que la profesional que se encarga de esta labor, un perfil muy específico y especializado, encadena contratos temporales en función de proyectos y fondos de la Fundación Dinosaurios de Castilla y León y subvenciones que consigue el Ayuntamiento de Salas.

«El trabajo de restaurador no se puede planificar adecuadamente, no es una labor que se pueda desarrollar en dos días, los fósiles hay que prepararlos para el estudio y la conservación y conlleva tiempo pero con esta situación de contratos temporales no se alcanzan los objetivos del trabajo que queda pendiente al final de cada contrato», señala el director del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, Fidel Torcida.

El responsable de las excavaciones de dinosaurios y de la labor científica y museística de la localidad salense considera que los partidos políticos con representación en el Consistorio «deberían compartir el planteamiento de que el Museo de Dinosaurios es un proyecto de ciudad que puede tomar una dirección u otra, que el debate es sano y beneficioso, pero hay unas líneas básicas en las que debería primar el consenso porque el Museo hace a Salas más visible, atrae turismo, negocio y es una obligación por ley velar por la conservación del patrimonio que se custodia en la instalación», sostiene.

Puertas abiertas

Esta temporalidad ha acelerado, por ejemplo, el traslado de las piezas de Torrelara al nuevo almacén con el que dispone el Museo de Dinosaurios y que su jornada de puertas abiertas ha sido todo un revulsivo. Contrasta que se haya realizado una inversión de mas de 230.000 euros en un proyecto de equipamiento desarrollado en varias legislaturas y con dos partidos políticos diferentes al frente del consistorio salense.

Se trata de la ‘sala de máquinas’ del Museo donde ya se han dispuesto fósiles, muchos sin poder restaurar por falta de espacio y tiempo suficiente para una intervención a largo plazo, y que cuenta con un laboratorio más amplio. En total casi 150 metros cuadrados repartidos entre los 100 metros de la zona de almacenaje y los 44 del laboratorio de restauración que estrena equipamiento para realizar el trabajo con todas la garantías y con varias piezas a la vez, algo que en el anterior no se podía desarrollar.

«Esta es una instalación que necesitábamos, empezamos a solicitarla como urgente en 2004 cuando vimos que los yacimientos que excavábamos eran muy ricos en fósiles, ahora nos permite agrupar todas las piezas en un mismo espacio conectado con el laboratorio de restauración que, además, está unido al museo», señala Torcida. Hasta ahora las piezas se repartían en diferentes almacenes municipales, planteados para otras necesidades, y en el museo ya no había hueco donde colocar la gran cantidad de fósiles recuperados en las sucesivas campañas de excavación.

En la actividad de Puertas Abiertas, Fidel Torcida y la restauradora Caterine Arias, se encargaban de mostrar el trabajo concienzudo y delicado que supone recuperar las piezas que llegan en momias desde la excavación. Además permitió mostrar piezas que, por su dimensión, no se pueden ver en el museo: las vértebras de la cola y una escápula de 1,65 metros de Europatian, un fémur de 1,5 metros de Torrelara... «Son piezas espectaculares por el tamaño pero también porque tienen una conservación excelente y han llamado mucho la atención del público, que también valoraba muy positivamente el trabajo que se hace de puertas adentro del museo, que es desconocido», señala el director. El interés era patente puesto que las plazas disponibles para participar en la jornada de puertas abiertas del pasado fin de semana se agotaron de manera inmediata.

elcorreodeburgos.com

martes, 1 de abril de 2025

Noticias de la semana en la Comarca de Pinares | 1 de abril de 2025

Tu Voz en Pinares también se hizo eco de las Jornadas de puertas abiertas de las nuevas instalaciones del Museo de Dinosaurios, en la noticia, la alcaldesa de Salas de los Infantes hace un llamamiento a los diferentes grupos municipales para que apoyen la contratación, por parte del Ayuntamiento, de la figura del Restaurador; y el director del Museo, Fidel Torcida, indica la falta de sensibilidad de la Junta de Castilla y León por el patrimonio que alberga el Museo y reivindica un proyecto de mayores dimensiones que la propia Junta de Castilla y León debería asumir.


Desde el minuto 1:45 al 4:40.

tuvozenpinares.com

NOTICIAS 8 PRIMERA EDICIÓN | 31-03-2025

La 8 Burgos de Castilla y León Televisión se hizo eco de las Jornadas de puertas abiertas de las nuevas instalaciones del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes (Burgos).

Del minuto 9:52 al 11:01.


cyltv.es

JORNADAS DE PUERTAS ABIERTAS A LAS NUEVAS INSTALACIONES DEL MUSEO DE DINOSAURIOS

El pasado fin de semana, desde el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, se organizaron unas JORNADAS DE PUERTAS ABIERTAS A LAS NUEVAS INSTALACIONES DEL MUSEO (ALMACENES Y LABORATORIO DE RESTAURACIÓN).

Unas 250 personas pudieron seguir las explicaciones de Caterine Arias (Conservadora-restauradora) y Fidel Torcida (Director) y comprobar el trabajo que atiende todos los procesos, entre otros, la forma de trabajar de los especialistas, las actuaciones en los propios yacimientos hasta la llegada de los fósiles al Museo, almacenamiento y clasificación en el almacén, y los diferentes tratamientos de restauración y conservación para que los fósiles estén listos (se expusieron piezas de gran valor que habitualmente no pueden verse) para su estudio y posterior divulgación.

El público ha manifestado reiteradamente su agradecimiento por la oportunidad que supone visitar y conocer dependencias que normalmente no se muestran en los museos, y de las que suele existir solo un somero conocimiento por parte de la sociedad.

Por nuestra parte, agradecer también todo ese interés mostrado, en el que se ha valorado todo el trabajo realizado y lo mucho que queda por hacer, en este sentido, las nuevas instalaciones van a impulsar y favorecer mucho las labores tanto de conservación y restauración como de investigación.

*Animar desde aquí, a todos aquellos que han participado de las Jornadas de puertas abiertas a que manifiesten sus impresiones, para conocerlas de primera mano. Siempre nos pueden ayudar a mejorar.*

Galería de fotos (cliquee aquí).


fundaciondinosaurioscyl.com

domingo, 30 de marzo de 2025

Científicos descubren un ser gigante y antiguo que podría pertenecer a un reino de vida nunca antes visto

Durante más de un siglo, los científicos han debatido dónde encaja el Prototaxites en el árbol de la vida, pero un nuevo estudio sugiere que podría representar una rama completamente nueva.

© Una pintura de cómo podría haber sido el Prototaxites. © Pintura de Mary
Parrish, Museo Nacional de Historia Natural.
Hace cientos de millones de años, formas de vida misteriosas llamadas Prototaxites se alzaban hacia el cielo. Se cree que fueron los primeros organismos gigantes en prosperar en tierra firme. Algunas especies de Prototaxites crecían hasta 8 metros de altura y se asemejaban a troncos de árboles compuestos por diminutos tubos interconectados. Su posición en el gran árbol de la vida ha sido motivo de debate durante más de 150 años. Nuevas investigaciones sugieren que esto se debe a que los Prototaxites no pertenecen al árbol de la vida tal como lo conocemos, sino que formarían parte de una rama previamente desconocida.

Investigadores del Reino Unido analizaron restos fósiles de una especie llamada Prototaxites taiti y concluyeron que probablemente pertenecía a un linaje extinto de eucariotas terrestres multicelulares (organismos, incluidos todos los animales y plantas, cuyas células contienen un núcleo). Su trabajo está detallado en un estudio publicado en el servidor de preimpresiones bioRxiv, aunque aún no ha sido revisado por pares.

“Realizamos un reexamen exhaustivo de P. taiti, lo que nos llevó a rechazar la hipótesis más aceptada de que Prototaxites era un hongo”, escribieron los investigadores, entre ellos Corentin Loron de la Escuela de Física y Astronomía de la Universidad de Edimburgo. Un artículo de 2007 había propuesto anteriormente que Prototaxites eran hongos antiguos.

Loron y su equipo llegaron a esta conclusión al “contrastar la anatomía y composición molecular de Prototaxites con hongos contemporáneos del Rhynie chert, un depósito sedimentario de 407 millones de años en Escocia”.

¿Un reino olvidado en el Árbol de la Vida?

La comparación reveló que Prototaxites taiti era el organismo más grande del ecosistema de Rhynie y que su anatomía era fundamentalmente distinta a la de todos los hongos conocidos, vivos o extintos. Los investigadores tampoco encontraron evidencia de quitina ni quitosano en las paredes celulares, moléculas presentes en todos los grupos de hongos conocidos.

Más ampliamente, los investigadores documentaron tres características definitorias de Prototaxites: grandes estructuras compuestas por componentes similares a tubos, compuestos parecidos a la lignina (las moléculas que dan rigidez a las plantas) y un estilo de vida heterótrofo (se alimentaban de otros organismos).

“Basándonos en esta investigación, no podemos asignar a Prototaxites a ningún linaje existente, lo que refuerza su singularidad”, explicaron. “Concluimos que la morfología y la huella molecular de P. taiti son claramente distintas de las de los hongos y otros organismos preservados junto a él en el Rhynie chert, y sugerimos que debe considerarse como miembro de un grupo de eucariotas totalmente extinto y previamente no descrito”.

Todos los organismos vivos en la Tierra pertenecen a uno de tres dominios: Bacterias, Arqueas o Eucariotas. Las bacterias y arqueas son microorganismos unicelulares sin núcleo, mientras que todos los organismos multicelulares se clasifican como eucariotas. Estos últimos se subdividen en cuatro reinos: animales, plantas, hongos y protistas (una categoría “comodín” para los que no encajan en los otros tres).

La conclusión de los investigadores parece sugerir la existencia de un nuevo reino de vida, aunque no mencionan explícitamente esa clasificación.

En otras palabras, los reinos olvidados podrían no ser solo cosa de novelas de fantasía.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

es.gizmodo.com

sábado, 29 de marzo de 2025

Hallan un fósil único con músculos e intestinos intactos tras 444 millones de años bajo tierra: una criatura fosilizada “del revés” que desafía lo que sabíamos sobre los artrópodos

Un fósil hallado en Sudáfrica revela una criatura sin cabeza ni patas, pero con músculos e intestinos intactos, conservados durante 444 millones de años. El hallazgo reabre preguntas clave sobre la evolución de los artrópodos y los procesos de fosilización.

Fuente: Papers in Palaeontology
Puede que a simple vista no parezca gran cosa: un bulto alargado, algo rugoso, incrustado en una roca extraída de una cantera remota del sur de África. Pero ese fragmento de piedra guarda algo extraordinario: un organismo de hace 444 millones de años con sus tejidos blandos –músculos, intestinos, tendones y hasta parte de su esqueleto interno– perfectamente conservados. Lo que no tiene son patas, cabeza ni caparazón. De hecho, es un fósil “del revés”.

https://cdn.jwplayer.com/previews/z9lH94F6 (vídeo)

La criatura, oficialmente bautizada como Keurbos susanae y apodada “Sue”, fue descubierta por la paleontóloga Sarah Gabbott hace más de dos décadas. Tras años de análisis y búsqueda de más ejemplares –sin éxito–, Gabbott decidió finalmente publicar el hallazgo en 2025, dedicándolo a su madre. El resultado: un fósil que no solo es extraordinario por su estado de conservación, sino que desafía todo lo que creíamos saber sobre la evolución temprana de los artrópodos, el grupo al que pertenecen insectos, crustáceos y arácnidos.

Un fósil "del revés" que deja al descubierto lo que nunca vemos

Fotografía y esquema del ejemplar holotipo de Keurbos susanae: a la
izquierda, el fósil completo; a la derecha, el dibujo con sus principales
estructuras internas destacadas. Fuente: Papers in Palaeontology
Lo más inusual de Sue no es solo su antigüedad, sino el tipo de conservación. Lo habitual en los fósiles de artrópodos es encontrar partes externas: caparazones, exoesqueletos, mandíbulas o patas. En cambio, Sue ha conservado sus partes internas con un nivel de detalle asombroso. Según dicen los autores, Sue es una maravilla sin patas, sin cabeza, del revés. Sus entrañas son una cápsula del tiempo mineralizada: músculos, tendones y hasta intestinos, todo conservado con un detalle inimaginable.

El fósil fue hallado en la formación Soom Shale, un depósito de lutitas marinas del periodo Ordovícico ubicado a unos 400 kilómetros al norte de Ciudad del Cabo. Esta formación es conocida por su capacidad excepcional de conservar tejidos blandos, gracias a unas condiciones extremas: aguas pobres en oxígeno y cargadas de sulfuro de hidrógeno, un compuesto tóxico que impide la actividad de bacterias descomponedoras.

¿Cómo se fosiliza un cuerpo sin que se descomponga?

La clave del hallazgo radica en la peculiar química del lugar donde Sue fue enterrada. Durante el Ordovícico, una gran glaciación provocó una extinción masiva que acabó con el 85 % de las especies marinas. Sin embargo, en ciertas cuencas marinas, como la del Soom Shale, las condiciones tóxicas y sin oxígeno crearon un entorno casi estéril en el fondo marino, lo que permitió que algunos cadáveres se conservaran sin descomponerse.

Ejemplar paratipo de Keurbos susanae: a la izquierda, el fósil conservado; a la
derecha, el esquema con las principales estructuras resaltadas. En colores: límites
de los tergitos (azul), esternitos (rosado) y placas ovoides (naranja).
Fuente: Papers in Palaeontology
Los autores del estudio explican que es probable que “una extraña alquimia química” estuviera implicada en la fosilización de Sue, permitiendo que el fósil conserve músculos y otros tejidos internos, pero no el exoesqueleto. Es decir, lo habitual –que se preserve lo duro y se pierda lo blando– aquí está completamente invertido. Esta conservación invertida convierte a Sue en una excepción científica que desafía los modelos tradicionales de fosilización.

Los investigadores creen que la mineralización de los tejidos pudo deberse a la acción combinada de arcillas y fosfatos de calcio, compuestos que se depositaron sobre los tejidos blandos antes de que se descompusieran. Este tipo de fosilización es extremadamente raro, y por eso Sue es tan valiosa.

Una criatura difícil de clasificar

Aunque los autores del estudio coinciden en que Sue es un euartrópodo marino primitivo, su ubicación precisa en el árbol evolutivo sigue siendo un misterio. La falta de partes externas clave, como el caparazón, la cabeza o las extremidades, impide compararla de forma fiable con otros fósiles conocidos. “Estamos seguros de que era un artrópodo marino primitivo, pero sus relaciones evolutivas exactas siguen siendo frustrantemente esquivas”, puede leerse en el paper.

Uno de los pocos indicios morfológicos es que el tronco de Sue está claramente segmentado, lo que sugiere que tenía algún tipo de extremidades. Sin embargo, como esas partes no se han conservado, no es posible confirmar si eran patas, aletas o algún otro tipo de apéndice locomotor. Esta limitación plantea preguntas importantes sobre cómo evolucionaron las estructuras corporales en los primeros artrópodos.

Tafonomía de Keurbos susanae: imágenes del paratipo (A–H) y del holotipo (I–L).
Se muestran análisis químicos (μXRF y EDX) que revelan la distribución de
elementos como carbono, calcio y fósforo, claves para entender su preservación
excepcional. Fuente: Papers in Palaeontology
Además, el hecho de que los fósiles como Sue sean tan escasos –solo se han encontrado dos ejemplares– hace que las comparaciones sean casi imposibles. El yacimiento original ya no está accesible, y tras más de 25 años de búsqueda infructuosa, los científicos creen que es poco probable hallar otro espécimen similar.

25 años de espera y una historia personal

Sarah Gabbott encontró el fósil en una cantera junto a una carretera en las Montañas Cederberg, cuando apenas comenzaba su carrera científica. Durante más de dos décadas lo estudió con esperanza de encontrar otro ejemplar que completara el puzzle. Nunca llegó. Finalmente, y con el paso del tiempo, decidió publicar su estudio. La presión final llegó desde casa: “Recientemente, mi madre me dijo: ‘Sarah, si vas a nombrar ese fósil en mi honor, hazlo antes de que yo misma esté en el suelo, fosilizada’”, expresa Gobott

Así nació el nombre Keurbos susanae, en honor a su madre Susan. Gabbott lo relata con sentido del humor, diciendo que eligió el nombre porque su madre es una “especie bien conservada”, pero en realidad fue por el apoyo que siempre le dio para dedicarse a lo que amaba: “Mi madre siempre dijo que debía seguir una carrera que me hiciera feliz. Para mí, eso significa cavar rocas, encontrar fósiles y tratar de entender cómo vivieron esas criaturas y qué nos cuentan sobre la evolución en la Tierra”.

El artículo publicado en la revista Palaeontology no solo aporta un fósil extraordinario, sino también una historia humana de perseverancia, pasión y legado familiar. Es ciencia, pero también es memoria y emoción.

Un hallazgo que reabre preguntas sobre la evolución

Más allá del caso singular de Sue, el descubrimiento abre nuevos interrogantes sobre la evolución de los artrópodos y los procesos de fosilización. ¿Cuántas otras especies primitivas hemos pasado por alto porque no dejaron partes duras? ¿Qué otras criaturas vivieron en esos ambientes extremos, lejos de los focos de las grandes extinciones?

Los científicos creen que, aunque Sue sea un caso excepcional, puede haber más fósiles similares en otros depósitos de lutitas negras alrededor del mundo. Si se encuentran, podrían completar las piezas que faltan del origen de los artrópodos, uno de los grupos animales más diversos y exitosos del planeta.

Este hallazgo también plantea una cuestión metodológica: la necesidad de prestar más atención a los fósiles con tejidos blandos preservados, que a menudo se descartan por no encajar en los criterios tradicionales de clasificación. La historia de Sue es una llamada de atención sobre lo que podemos aprender cuando la naturaleza nos ofrece una mirada diferente, literalmente desde dentro.

Referencias

Gabbott, S.E., Purnell, M.A., Gabbott, C.E., Rayner, R.J., & Brasier, M.D. (2025). A new euarthropod from the Soom Shale (Ordovician) Konservat-Lagerstätte, South Africa, with exceptional preservation of the connective endoskeleton and myoanatomy. Papers in Palaeontology. https://doi.org/10.1002/spp2.70004.

muyinteresante.com